Voluntades que constituyen una red de capitales

Perú
Reflexión del profesional voluntario de América Solidaria en Perú, Matías Prado, a propósito del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Cada 12 de junio, diversas organizaciones internacionales como OIT (ILO) o UNICEF celebran el día internacional contra el Trabajo Infantil, temática en la cual aún existe mucho debate acerca de las maneras de abordarla con el objetivo de respetar los derechos de niños, niñas y adolescentes de todo el mundo, en distintos contextos culturales y económicos.

En este contexto y entendiendo que esta es una temática abierta, el profesional voluntario de América Solidaria Perú, Matías Prado, escribió la siguiente reflexión:

“Tuvimos que venirnos. No había trabajo bueno. No se ganaba mucho dinero. Arrendamos un “piso” en el fundo suburbano de un señor de gran apellido, y allí construimos un pequeño cuarto. Todos nos metimos allí dentro, pues no había mucho sitio donde estar. Éramos muchos los que nos vinimos a encuevarnos en esas covachas.” (Gabriel Salazar, Ser niño «huacho» en la historia de Chile (siglo XIX)

Así es como se construye, en gran medida, la historia de los barrios más empobrecidos de Latino América, y es desde ese mismo espacio de donde hoy se configuran las condiciones de maltrato y abuso en los niños del Perú.
Los niños de estos barrios son sujetos que su configuración social está determinada por las condiciones de la “naturaleza” que los suscribe, desarrollando una falsa conciencia que los delimita a asumir una realidad dada y concreta. Por tanto, estos se han ido desarrollando como sujetos de trabajo limitado a las condiciones económicas, despojados de escenarios básicos para su desarrollo.
El trabajo comprendido como una producción vital y creadora ha convertido a la niñez de estos espacios en fuerza de trabajo necesaria para la sobrevivencia económica del núcleo familiar. Es decir, este proceso creador se ha convertido en trabajo para otros hombres como una forma natural de vida y existencia.
Pero es desde el seno de esta lógica productiva que nos presenta el continente, de donde hoy las voluntades constituyen una red de capitales para la configuración de una niñez creativa y liberadora de los modelos naturalizados que los han de sostener.

Matías Prado Cabrera
Profesional Voluntario de América Solidaria Perú
Licenciado en Sociología – Chile