Desde el corazón de una madre, 20 de marzo día internacional de la felicidad

Colombia

Juanita nació en Colombia el 7 de julio del 2.005. Tenía grandes ojos negros y era muy pequeñita.

Colombia es un país donde lo negro, indígena, español, árabe, ingles se entrelazan para crear una raza de color, sabor y esencia propia. En Colombia se celebran centenares de festividades folclóricas, gastronómicas, religiosas y cívicas. No existe un fin de semana en este país, donde en algún lugar no se esté de fiesta; a veces en muchos lugares a la vez. Juanita ha ido a algunas de estas fiestas y; como la mayoría de Colombianos, bailar y la música han hecho parte de su niñez.

En Colombia existen dos océanos, inmensa variedad de frutas, es el tercer país con la mayor biodiversidad del mundo, diversidad de climas, geografías, tres cordilleras, largos y anchos ríos, nevados, desiertos, planicies, selvas, playas. Algunas veces, dos o tres de estos accidentes geográficos, se encuentran en el mismo lugar. Así de rico puede ser Colombia. Juanita disfruta especialmente las playas, selvas, ríos y llanuras. Sus frutas favoritas son la patilla, el mango y las fresas. En Colombia hay 47 millones de personas, 47 millones de ganas de vivir.  De vivir y no solo de sobrevivir.

Con toda esta riqueza y diversidad, Colombia es también como los demás países del Continente, un país desigual. Esto, sumado a otros factores ideológicos y políticos, desató desde hace 60 años la situación de conflicto armado interno en Colombia. Tres generaciones de Colombianas y Colombianos, no hemos podido conocer otra realidad. El conflicto armado se ha degradado desde hace varios años, por el cruce con el narcotráfico, la aparición de distintos  grupos armados ilegales, el secuestro, desapariciones forzosas, falsos positivos, extorsiones, asesinatos sistemáticos, desplazamiento forzado, violaciones, torturas, etc. La corrupción en distintos niveles y esferas del país, tampoco se ha hecho esperar.  Y seguimos siendo un país desigual; desigual y además, con profundas cicatrices de violencia y círculos viciosos de lo uno mezclado con lo otro. En Colombia, según las últimas cifras del Centro de Memoria Histórica, existen 5 millones de víctimas. A Juanita le faltaban 3 meses para nacer y ya le toco vivir la violencia.

Cuando Juanita supo de FUNDINES una institución en el Sur de Bogotá, con quien América Solidaria empieza dos nuevos proyectos; y supo que en esa casa viven 90 niñas y niños en situación de discapacidad física y/o cognitiva y/o enfermedad mental y en situación de abandono familiar; solo se le ocurrió preguntar: ¿Y dónde están las mamas y los papas?

El Índice del Planeta Feliz (en inglés: Happy Planet Index – HPI-) es un índice alternativo de desarrollo, bienestar humano y ambiental. Su primera publicación fue en el año 2006 y se publica periódicamente cada tres años. Es publicado por  New Economics Foundation (NEF).El índice está diseñado para medir el desarrollo de los países con base en la expectativa de vida, la percepción subjetiva de felicidad y la huella ecológica.

En la última medición del HPI, (2012 -2013) Colombia aparece en el puesto número 3 entre 151 países.

Todas las noches Juanita le pregunta a su mama cuantas reuniones tuvo, con quien nuevo hablo hoy, a donde debe ir al siguiente día. Todas las mañanas su mamá le dice diviértete, aprende y se feliz. Y todas las noches se abrazan y se recuerdan que son unas mujeres amorosas y fuertes que vienen de una familia, de hombres y mujeres,  con los mismos valores.

Los índices de pobreza en Colombia muestran avances importantes. Políticas públicas, el trabajo en conjunto con el sector empresarial, el aporte de las organizaciones de la sociedad civil y la autogestión de comunidades; sumados a factores de cooperación Internacional, entre otros;  han dado como resultado que en el transcurso de los últimos 14 años en Colombia se avanzara de un 49.7% a un 32.7% de índice de pobreza. En cuanto a la pobreza extrema el avance es de un 17,7% a un 10,4% para el mismo periodo de tiempo. Son avances muy significativos; sin embargo aún falta mucho trabajo por hacer, pues existen regiones de Colombia donde el porcentaje de pobreza sobrepasa el 55% de la población.

Salir a caminar en Bogotá, con una niña de 9 años como Juanita es enfrentarse a preguntas como: ¿Por qué esa mama pide dinero con los niños en el semáforo y no tienen zapatos?; ¿Dónde duerme ese señor?; ¿Por qué la señora busca comida en la basura? Contestar estas preguntas nunca es fácil, nunca se sabe si se está dando la respuesta correcta o no. Por lo menos, la más honesta.

Juanita llevaba 6 meses en la barriga de su mamá. Una noche varios hombres armados y encapuchados llegaron a la casa de sus abuelos maternos, donde estaba toda la familia pasando unos días de descanso. Es una casa en zona rural del oriente de Colombia. Fue una noche larga y más calurosa de lo normal. 12 personas fueron encerradas en una habitación, amenazadas y torturadas con palabras, acciones y armas. Fue una larga noche. La mamá de Juanita entre muchas cosas, pensó en todas las personas que han vivido situaciones como estas y aún peores, mucho peores. Sintió la rabia, la impotencia, se sintió más vulnerable y violentada que nunca. Pensó si este era el país donde quería que naciera y viviera su hija. Esta Colombia que no termina de dejar nacer a sus niñas y niños y ya los hace esconderse tras las costillas de sus mamas, como único instinto de supervivencia de un bebe en formación, con 6 meses de gestación.  Fue una larguísima noche.

A pesar de las cifras, números, encuestas, mediciones, datos y hechos; no sé si Colombia es el tercer lugar más feliz del planeta o no. Sé que Juanita ha podido crecer rodeada de cariño y atención, como todas las niñas y niños merecen crecer. Sé que ama dibujar, bordar, hablar, escribir, actuar, viajar y preguntar. Sé que falta mucho por hacer, que Colombia sigue siendo un país en un Continente desigual.

Sé que somos un país que sigue, que resiste. No sé cómo, pero celebramos  y celebramos todo. Juanita, mi hija, nació, vive en Colombia y es feliz.

 

María Isabel Franco Mejía

Directora Ejecutiva América Solidaria Colombia