Comunidad de Boutin en Haití inaugura letrinas

Haití

El pasado Viernes 28 de Febrero fue un día muy especial para los más de 500 habitantes de la comunidad de Boutin, ubicado en la comuna de Croix De Bouquets, a las afueras de Puerto Príncipe. Ese día, celebramos en conjunto, la inauguración de las primeras 54 letrinas familiares que benefician a más de 200 personas de una de las comunidades rurales más vulnerables de Haití.

La carencia de algo tan básico para una persona como un lugar dónde eliminar desechos de forma decente y digna,  no es un hecho aislado en nuestra América fragmentada.

Esto genera, entre otros múltiples efectos, una rápida propagación de enfermedades infecto contagiosas, que sumado a las precarias condiciones de saneamiento y acceso a agua potable que dichas comunidades poseen, complejiza aún más la situación, dejando altas tasas de mortandad y morbilidad en la zona.

Una de estas enfermedades, es el cólera, la cual presenta sus primeros brotes tras el terremoto ocurrido en Enero de 2010, desatándose una verdadera epidemia que a la fecha ha matado a miles de personas.

América Solidaria no queda indiferente frente a esta situación, y durante el año 2011, en conjunto con el Ministerio de Salud Haitiano y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) realiza una primera intervención en la zona, consistente en instalación de centros de rehidratación oral y educación comunitaria en prevención, con el objeto de apoyar la respuesta a la epidemia.

A partir del año 2013, y ya con la epidemia más controlada, se retoma el trabajo. Esta vez, se quieren evitar los errores de la primera experiencia, que si bien fue muy positiva en términos de contención de la emergencia, tuvo serias deudas en términos de sustentabilidad e involucramiento de la comunidad en el proceso.

Es por esto, que en conjunto con la Unidad de Salud Comunal y líderes locales se comenzó un profundo proceso diagnóstico para poder rescatar las principales problemáticas en relación a la enfermedad en la zona. Este proceso fue de vital importancia, ya que permitió, en un primer lugar, detectar la vulnerabilidad de la comunidad de Boutin por ser uno de los focos más fuertes de cólera en la comuna, además de poder priorizar problemáticas a trabajar.

El resultado de este proceso, fue la convicción comunitaria de que había que atacar la problemática desde su raíz, desde sus causas, con la comunidad de la mano, como un gran equipo. Sólo así, nos aseguraríamos que la intervención no sólo diera resultados, sino que fuese sostenible en el tiempo. Con la comunidad, juntos, aliados. Un equipo.

El proceso no ha sido fácil, ha tenido encuentros y desencuentros, risas y discusiones, abrazos y enojos, pero nos ha demostrado la convicción de creer en el otro, en sus propias capacidades, en la propia fuerza de la comunidad para sacar las cosas adelante. A pesar de que nos dijeron que era imposible, que nadie iba a trabajar gratuitamente, las fosas se construyeron con mayor rapidez de lo esperado, con mayores sonrisas y fuerzas distribuidas. Cuando la idea de una olla común era bizarra, nos vimos compartiendo el mejor mais mule que habíamos probado. Se acortaron las fronteras, se rompieron las barreras de tiempo, de color, de edad…ya no eramos blancs y nois, eramos Yon Guo equip, Un gran equipo.

Mil felicitaciones a todas las familias, dirigentes, voluntarios, profesionales, voluntades y corazones que se unieron para lograr que hoy, 54 familias de Boutin, tengan una mejor calidad de vida, una mayor dignidad, una mayor unidad comunitaria.

Porque SI NOU VLE NOU KAPAB, Si queremos podemos.